Un problema de actualidad común en nuestro país, es que las universidades chilenas no tienen los recursos materiales y financieros necesarios para lograr sacar egresados de calidad, que les permita acreditar carreras y ponerlas a la altura de los centros más prestigiosos. Las empresas dedican cuantiosos recursos para re calificar y capacitar a los graduados que recibe de la universidad, que no están en condiciones de enfrentar los avances tecnológicos de la misma, para lo cual no fueron preparados en sus estudios. Este proceso logra una baja eficiencia, entre otras cosas, por que la empresa no está capacitada para enfrentar el problema.
Pero todo esta problemática empieza con la educación secundaria, donde los alumnos de nuestro tiempo no tienen claro sus motivaciones vocacionales; donde a diario uno observa como los jóvenes se farrean clases completas de estudios y aprendizajes de aula, conversando de cosas banales que no aportan a su educación general.
Entre los principios que sustentan una acertada
política educacional se encuentra la participación de toda la sociedad en la
educación, pero sobre todo los que hacen educación son los mejores en hablar de ella. Lo que se concreta en que la educación es una tarea de todos incluida la familia que es ausente en la enseñanza del educando. La
materialización de esta máxima filosófica choca en ocasiones con el criterio de
considerar el financiamiento de la formación de profesionales de calidad como
un gasto y no como una rentable inversión en el desarrollo del país.
Esta inversión debe colocarse en el lugar en que
con ella se logre mayor eficiencia, que son los centros más capacitados para
lograr ese objetivo: las universidades. y no institutos por muy reconocido que sea. cuando se traba de darles las herramienta a un profesional de la educación.
Existe sin embargo una distorsión de esta
situación. Las empresas educacionales no gastan dinero en capacitar y re calificar a los
graduados universitarios que reciben, a lo mas hacen cursos de dos semanas que no sirven para nada en la educación de un profesional del aula. Esto resulta una necesidad vital
para su desarrollo productivo. Por otro lado, la universidad no pudo egresar un
profesional preparado a la altura de las necesidades sociales, por no disponer
de recursos materiales para lograrlo. en las nuevas tendencias mundiales, donde los colegios invierten en tener aulas temáticas con todas las tecnologías necesarias que generen un buen aprendizaje en los educandos.
¿Qué ocurrirá si el gasto de las empresas educacionales se inviertan en docentes año a año?. El trabajo es una reflexión sobre el problema que, de modo
general, la calidad de la preparación de los profesionales de la educación debía crecer en calidad de manera continua en comparación con períodos anteriores, del mismo modo que
revelaron un conjunto de deficiencias en la formación profesional de los
estudiantes docentes universitarios, entre las que se destacan:
- La presencia de dificultades para lograr una adecuada integración entre los contenidos de que se apropiaron y la solución de problemas técnico - profesionales, en los primeros años de su actividad laboral.
- Insuficiente preparación práctica para enfrentar la estadía de desarrollo tecnológico tic´s en los centros de estudios.
Necesidad de un conocimiento más específico de la actividad laboral concreta que se desarrolla en los centros educacionales. La necesidad tiene cara de hereje, normalmente los colegios ponen docentes de otras asignaturas para cubrir espacios que normalmente es por el ahorro de dinero. y se desarrollan las malas practicas pedagógicas:
- Insuficiente vinculación de los profesores a la práctica de su profesión.
- Insuficiente participación de los profesionales de la educación en el perfeccionamiento de docentes afines.
- Limitaciones de la base material de estudio: laboratorios, talleres, aulas especializadas, etcétera.
- Necesidad de consolidar la red de entidades laborales de carácter docente, donde se desarrolla una parte importante del pregrado, del postgrado y de las investigaciones, e introducción de los resultados para los docentes de aula.
Estas insuficiencias en la adaptación laboral de
los egresados han tenido como consecuencia la necesidad de establecer etapas de
adiestramiento para los jóvenes graduados en las aulas que permitan la integración de los
mismos a sus funciones laborales. Esto no ha sido una respuesta que solucione del
todo el problema, dado que son muchas las dificultades que atentan contra la
formación laboral de los adiestrados.
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